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Las impresiones sobre los movimientos de la ortodoncia y el estrés tienen que ver más bien con la intuición, que por otro lado para los filósofos contiene una carácter de realidad. Para Schelling, las intuiciones son realidades de la naturaleza como los conceptos, ya que estos parten de ellas. Bergson dice que la intuición es la duración y que equivale a la inteligencia más el instinto. Organizar el instinto es tarea de la inteligencia del hombre y de eso se parte muchas veces en ortodoncia.

Así, el stress es un término que se emplea con asiduidad en los trabajos científicos de ortodoncia para comprobar las fuerzas que pueden soportar los dientes en movimiento y que se tienen muy en cuenta también a la hora de diseñar con un escáner dental. Pero el estrés al que yo me refiero es el otro, el que está relacionado con ese conjunto de síntomas que aparecen como reacción del organismo ante una amenaza externa. La mayoría de nosotros hemos sentido el estrés de alguna forma, y por supuesto, nuestros pacientes de ortodoncia lo sufren de alguna manera en su vida diaria. Los jóvenes con los exámenes, los niños con el control de su comportamiento, los adultos con su vida laboral y la mayoría con la interacción social, familiar, etc.

Movimientos de la ortodoncia en la deglución

En primer lugar, la influencia más notoria que depara el estrés en los movimientos de ortodoncia es la deglución. La lengua y los músculos que intervienen están muy influenciados por la respiración torácica propia de los estados de ansiedad, que muchas veces se expresan con un estrés crónico. Ello conlleva a pacientes adultos y no adultos, que atraviesan periodos de ansiedad y estrés durante el tratamiento de ortodoncia, desarrollen una deglución atípica latente. En los movimientos de ortodoncia se observará como resultado de la deglución atípica, unos movimientos indeseables como la vestibulización de los incisivos anteriores, mordida abierta, crecimiento remanente de mandíbula, diastemas, imposibilidad de cierre de espacios de extracción, etc. De esta asociación sí que se puede encontrar material de investigación en diferentes revistas y para problemas concretos. Ahora bien, ¿existe una relación directa entre el movimiento puro de los dientes y el estrés?

Pues la respuesta a esa pregunta es una intuición. Por supuesto, si no apelamos a la “ortodoncia cuántica” no existe ningún tipo de relación demostrada ni científica. Hasta el mismo conjunto de síntomas llamados estrés provoca planteamientos irresolubles, quizá con la ventaja de englobar toda sintomatología desconocida por nosotros dentro de eso que llamamos estrés. Es una buena salida como respuesta a lo que ignoramos. Es decir, cuando desconocemos el origen de la enfermedad el término estrés es buena evasiva a nuestra ignorancia.

Movimientos dentarios

Pero a mí no deja de sorprenderme situaciones clínicas que para nada están referidas a unos estudios aleatorios, muestreo estadístico o publicaciones científicas como, por ejemplo, la relacionada con ciertas épocas del año. Así, observo que después de periodos vacacionales más o menos largos como el verano, la semana santa o la navidad, existe una gran actividad positiva de muchos movimientos dentarios. Los diastemas se cierran, las clases II se corrigen, los alineamientos se producen en breve tiempo y así sucesivamente. Esto por supuesto, no tiene ningún aval científico, solamente la confianza que ofrece la “ortodoncia vacacional”, que mientras disfrutamos de un buen periodo de descanso merecido, es cuando intuimos que estamos desarrollando mejor nuestro trabajo. Por ese motivo, el tiempo como duración es nuestro mejor aliado.

Con esto quiero expresar que siempre la intuición subyace en nuestros conocimientos científicos, ya que muchas veces de ella parten nuestros conceptos. Los conceptos científicos parten de hipótesis que se plantean por unos primeros principios intuitivos y no por mera observación. La intuición es una anticipación a la observación empírica, con lo cual en una ciencia tan empírica como es la ortodoncia la evidencia no científica tiene un lugar para el planteamiento de hipótesis. Ahora bien, no creo que yo vaya ser el primero en meterme en el embrollo de investigar más a fondo el título del post.

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